Existen en la tierra un grupo pequeño de personas que se les ha permitido conocer y entender correctamente los planos de existencia en donde existe vida.
Estos seres humanos no comparten las creencias de esta civilización. No creen en los dioses de las religiones asiáticas, no creen en la trinidad instaurada por los líderes de la cristiandad de los primeros siglos después de Cristo, no creen en el Infierno, no creen en el culto mariano, ni le hacen culto a santos, ni reliquias. No usan imágenes, ni talismanes, ni amuletos. No creen en la Evolución de las especies y no celebran festividades de origen pagano y se abstienen de sangre.
La forma en que estas personas visualizan en sus mentes y corazones el Cielo, es como la dimensión donde habitan los espíritus. El cielo es el lugar donde El Dios Padre creo a sus hijos espirituales. El Dios Padre es una persona. Es un ser espiritual que la Biblia describe como el Alfa y el Omega, es decir es una forma de representar su existencia eterna, sin principio ni fin. Es algo difícil de entender para nuestras mentes limitadas. Él, el Dios Padre, quiso compartir su existencia y para ello creo el Cielo donde creó directamente al dios hijo. Este hijo es al que en la Biblia se le llama el primogénito y el unigénito y de aquel al que los apóstoles se refirieron cuando dijeron: Todas las cosas vinieron a través de él y fueron creadas para él. También se le llama el Verbo y Obrero maestro. Pues, la biblia explica que el Dios Padre lo creó directamente a él primero y todo lo que se creó después se hizo a través de este segundo ser, el hijo. Pues se creó el Cielo y a las formas de vida que lo habitarían, los ángeles, que son criaturas espirituales también. Estos fueron creados perfectos y tienen asignados diferentes tipos de trabajos y sirven al Dios Padre con fidelidad y amor. Son considerados hijos de Dios, junto con el Arcángel (dios hijo) que los dirige-.
En el Libro de Génesis en el capítulo 1 versículo 26, el dialogo es en plural. Dice “Hagamos”.
Una vez hecho el cielo y sus habitantes, el Dios Padre creó el Universo y los sistemas estelares que lo componen. Y, dentro de él, también creó a la tierra. Pues esta es la dimensión material, en donde nosotros nos hayamos. Todo el mundo material que podemos observar a nuestro alrededor y en nuestro entorno cercano y lejano, es creación de este Ser Supremo, quien diseñó y le encargó la ejecución del trabajo a su hijo. (Proverbios 8:30, San Juan 1:3, Colosenses 1:16). Todo lo material, sales, minerales, metales, gases, agua, todo lo que está en la tierra y en el Universo, y lo que compone nuestros propios cuerpos, fue creado por Dios Padre y ejecutado por el dios hijo.
Pues el grupo de seres humanos que cree en esto, ven a los espíritus como otros seres vivos, como otra forma de vida. Saben diferenciar a los Hijos de Dios de aquellos que no lo son. Pues, al principio de la humanidad hubo una rebelión, y esta parte de la creación se vio gravemente afectada. Un ángel poderoso, que en ese entonces era un Hijo de Dios, se reveló y codició la adoración que, tanto ángeles como humanos le rendían al Dios Padre. Esta rebelión puso en duda el derecho del Dios Padre para gobernar a la humanidad. Esto estaba siendo visto por toda la comunidad de ángeles del cielo también. Este ángel rebelde que Dios renombró como Satanás el Diablo, se llevó como aliados a 1 tercera parte de los ángeles con él y a estos se les llamó demonios. La única manera de resolver las calumnias que Satanás arrojó sobre el Dios Padre, fue dejándolo que probara lo que él decía. Que Dios le mentía a los humanos y que no morirían si desobedecían. Y Dios Padre le dio la misión a su hijo primogénito y unigénito ( el dios hijo) que viniera a la Tierra a demostrar que un hombre perfecto, tal como era Adán, sí lo obedecería hasta el final, aunque lo torturaran y asesinaran. Este dios hijo, que vino a la tierra con el nombre de Jesús de Nazareth, pues cumplió cabalmente con su misión y con ello se ganó la Gloria que el Dios Padre le dio, al nombrarlo Rey de su Reino.
Este es el Reino que estas personan tan arduamente anuncian que viene. Es el reino anunciado desde el principio, descrito en diferentes Libros de la Biblia. Es el reino que anunció en propio Cristo cuando estuvo en la tierra y del cual nos brindó una pequeña muestra, al sanar enfermos, expulsar demonios, resucitar personas que habían muerto, alimentar multitudes.
En resumen, estas personas estudian la Biblia, no tanto como una mera religión, sino más bien con un sentido teocrático. Creen firmemente en el gobierno de Cristo que está por venir y que pondrá fin a este mundo inicuo y malvado gobernado por Satanás el Diablo, trayendo una nueva era para la humanidad donde todo será nuevo y se alcanzará por fin la Paz. La Biblia dice que las personan ya no morirán, se conservarán jóvenes y saludables. Habrá mucho trabajo y un programa educativo mundial donde muchas personas y futuras generaciones conocerán la verdadera historia de cómo llegamos a existir y cuáles eran los verdaderos propósitos de Dios: Que la humanidad no muriera ni enfermara. Ese era el propósito, que la gente viviera en Paz y felicidad en comunión con Dios Padre.
Isaías 42, versículo 8 dice. “Yo soy Jehová. Ese es mi nombre; mi gloria no se la doy a nadie ni doy la alabanza que me pertenece a imágenes esculpidas”.
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